26 de noviembre de 2011

Historia St. Bernardus

En el año 1945 el abad del monasterio trapense St. Sixtus de Westvleteren (uno de los siete monasterios que hoy todavia elaboran cerveza bajo la denominación “trappist”) preguntó a su buen amigo Evariste Deconick, propietario de una pequeña fábrica de queso en Watou, si él quería hacerse cargo de la parte comercial de la actividad cervecera del monasterio. Así nació la cervecería St. Bernardus. Los monjes elaboraban sus cervezas únicamente para consumo propio y para los huéspedes de la abadía; por otro lado, la cervecería St. Bernardus, bajo el estricto control de los monjes trapenses y con sus recetas, elaboraba y vendía estas cervezas con el nombre de St. Sixtus Westvleteren, durante casi 50 años, pagando un canon importante a los monjes trapenses por el uso de su nombre.

En el momento de crear la denominación “Authentic Trappist Product” las cervezas de St. Bernardus, por elaborarse fuera del monasterio, no pudieron acogerse a esta denominación y, para evitar malos entendidos, los monjes pusieron fin a esta cooperación de muchos años. Por eso hoy se siguen elaborando las cervezas trapenses St. Sixtus Westvleteren por un lado, cervezas que solamente se venden en el bar “De Vrede” (”La Paz”), local situado frente al monasterio, y a los vecinos, que hacen cola en la puerta del almacén de la abadía. Por otro lado están las cervezas St. Bernardus, elaboradas con la misma tradición de hace 50 años y con el mismo cuidado, afortunadamente a disposición de todos los consumidores.

Siguen fieles a la tradición de nombrar sus cervezas por el orden de la comunidad monástica, siendo la Pater la más ligera, seguida de la Prior y la Abt (abad), la más fuerte. La St. Bernardus Tripel es una creación propia y no entra en este esquema.

Se ha comprobado que el agua de Watou, pequeño pueblo cercano a Poperinge, centro belga de la producción de lúpulo, tiene características muy adecuadas para la elaboración de cerveza. Estudios científicos han constatado que el agua que sale de sus pozos proviene de la zona francesa de St. Omer y de lluvias caídas en los tiempos de Juana de Arco, filtrándose por diferentes niveles de la tierra.

La gama de cervezas de abadía St. Bernardus constituye uno de los tesoros de la cerveza belga, conocido por muy pocos, pero verdaderamente apreciado por quien lo prueba.